Somos naturaleza. Todo está vivo.
Creemos que los primeros años piden calma, vínculo, juego libre y mucha naturaleza. Esta es la mirada que sostiene cada jornada en la Casa dels Ocellets.
Acompañar sin prisa
En La Casa dels Ocellets no corren de una actividad a otra. Tienen tiempo —tiempo de verdad— para jugar, observar, repetir y terminar lo que han empezado. Es en ese tiempo sin prisas donde poco a poco crece el brote de la semilla que lleva cada ser humano (en la concentración, la autonomía, la confianza…).
No buscamos estimular a los niños con mil propuestas, sino acompañarlos para que desplieguen, a su ritmo, todo lo que ya llevan dentro. Nuestro trabajo es preparar el entorno, sostener el vínculo y confiar en el proceso de cada niño y niña.

Lo que sostiene cada jornada
Tres ideas sencillas que hay detrás de todo lo que hacemos.

Naturaleza cada día
Estamos rodeados de naturaleza y salimos cada día, llueva o haga sol, para aprender con todos los sentidos.

Experiencias vivas y con sentido
Todo lo que los rodea ha de tener vida: los materiales son nobles, las canciones cantadas, el sonido de la naturaleza. También las tareas que realizamos tienen sentido. Todo esto los arraiga a la tierra y los nutre de pasión por la vida.

Vínculo y calma
Un equipo pequeño y estable, donde cada niño se siente visto, seguro y acompañado.
La repetición que da seguridad
Los días siguen una cadencia tranquila y previsible. Saber qué vendrá después permite a los niños relajarse, explorar y confiar en el mundo que los rodea.
Cómo es nuestro día a día →
Belleza, materiales nobles y juego libre
Nuestra mirada bebe de la pedagogía Waldorf: el respeto y la comprensión de las necesidades de cada etapa, los materiales naturales, el movimiento y el juego libre como motor del aprendizaje.
Descubre la pedagogía Waldorf →
¿Compartimos la misma mirada?
Nos encantaría conocer a vuestra familia y enseñaros cómo vivimos el día a día en la casa.
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